El Cordobazo!!!!!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Para entender el conflicto en subtes


Relaciones de fuerza y relaciones de vida
Los trabajadores de empresas tercerizadas en subterráneos hicieron un paro y contaron con el apoyo de los trabajadores en relación de dependencia.

Los trabajadores de empresas tercerizadas en subterráneos hicieron un paro y contaron con el apoyo de los trabajadores en relación de dependencia. El delegado Beto Pianelli explica cómo se llegó a esa alianza entre grupos que habían estado enfrentados. Empresas sospechosas, explotación disfrazada de empleo, y un Estado que no hace nada frente a estos modelos menemistas de empleo. Detalles y lecciones de un conflicto cada vez menos subterráneo.

En los subterráneos de Buenos Aires trabajan 2900 personas, pero 900 de ellas están precarizadas. Son contratados y monotributistas de una docena de empresas en las que se cobran sueldos más bajos que los que fija el convenio colectivo de Metrovías-UTA, y en las que se cumplen jornadas laborales de 8 o 10 horas, a pesar de que una ley establece que todo el que esté en los túneles debe trabajar, como máximo, seis horas. Esta es la razón del reclamo que el jueves pasado saltó a la tapa de los diarios cuando -represión policial mediante- un paro cortó los servicios en cuatro de las cinco líneas.

Un costado clave y poco difundido del tema es que los empleados de Metrovías están apoyando a 700 de los tercerizados en la pelea para que no haya trabajadores de primera y de segunda (los otros 200 ya están bajo un convenio de 6 horas). El pedido sindical puede resumirse en dos puntos: que las tercerizadas respeten la ley de insalubridad, y que todos sus empleados pasen al convenio de Metrovías-UTA. "Unos meses atrás, en abril, nosotros conseguimos el convencionamiento de los peones que hacen la limpieza, que pertenecen a Taym", dice Beto Pianelli, del cuerpo de delegados. "A partir de ahí todos los demás compañeros empezaron a plantearse el tema de la insalubridad y el pase a la UTA. Para que esto pasara hubo un punto que tiene que ver con la relación de fuerzas que fue cambiando. Y otro que tiene que ver con la relación de vida. Cuando a vos te dan por ley la declaración de insalubridad, y el tema ya no es una cosa que solamente reclaman los locos de los delegados, porque hasta el gobierno de la Ciudad reconoce que el trabajo en los túneles es insalubre, los tipos comienzan a plantearse: ¿qué hago yo acá trabajando 10, 12 horas? Empieza a haber una relación con la vida ¿Por qué yo trabajo 10 horas en un lugar donde hay gente que trabaja 6?"

El reclamo es que se normalice la situación laboral en todas las empresas que trabajan en subterráneos. En la década del ’90 se precarizó el trabajo: de estar en relación de dependencia se pasó a un sistema de contratación y tercerización (y pago de monotributo). Como en todas las empresas, esto se ha hecho para bajar el costo laboral. En el caso de subterráneos hay 12 empresas tercerizadas. El diálogo con Pianelli:

- ¿Qué trabajos hacen los tercerizados?

- Cosas que antes de la concesión hacía Metrovias, y otras tareas nuevas. Están por ejemplo los que controlan los molinetes; eran de subterráneos, ahora son de Fiel. Metropolitana se ocupa de las (mal llamadas) tareas de seguridad. Está Metrotel, que se encarga del tirado de fibras ópticas, el mantenimiento de la señalización del subte y alguna otra actividad como la de brindar internet. Los que cuentan el dinero, boletería por boletería, preparan las remesas y entregan los boletos y las monedas; eran del Banco del Suquía y ahora son de unas agencias rarísimas que se llaman Baiton y la otra Controles Ordea. Inclusive hay varias empresas que hacen lo mismo.

- ¿Fueron creadas por Metrovías?

- La mayoría; hay muy pocas tercerizadas reales. Metropolitana es claramente de Metrovías. Otras son de algún gerente, como Servisur, que se ocupa de la limpieza de los baños: el dueño es hijo del jefe de seguridad de subterráneos.

- ¿Taym limpia los andenes y Servisur los baños?

- Ahí es donde se ve para qué las usan. Como Taym se convencionó, inventan otras empresas para ver si pueden ir escapando a la presión laboral.

- ¿Cuál es la diferencia de estar bajo el convenio del subte?

- En Metrotel están bajo el convenio de la UOCRA, te despiden sin siquiera pagarte indemnización. Cobran sueldos de 700 pesos, en algunos casos menores, porque el día que no trabajás no cobrás. El mínimo de los trabajadores del subte es casi del doble, 1300. Y está el tema de la jornada, porque la gente trabaja 8, 10 y a veces 12 horas por día.

- ¿Cuándo comenzó el reclamo?

- Hace cinco meses hubo medidas del sector que figura como de seguridad, Metropolitana. Hubo despidos, conflicto, y al final se llegó a un punto de stand by en el que se reincorporó a los compañeros pero no se avanzó en el reclamo. Después nos fuimos organizando mejor. Hablamos con la UTA (la conducción de Juan Manuel Palacios tiene una relación de tensión, a veces de enfrentamiento con el cuerpo de delegados de subtes) y el sindicato estuvo de acuerdo en pedir el convencionamiento para todos. Esto fue la semana pasada, el 18; el paro de los tercerizados se hizo el 20. Había habido dos despidos en Metrotel y los compañeros decidieron ir para adelante. Hicieron una concentración en la 9 de Julio y después fueron a la estación de Plaza Miserere a parar la línea A. Entraron, y cinco minutos después llegó la guardia de infantería, aparentemente con la orden de un juez, para sacarlos.

- Hasta ese momento el paro era sólo de las tercerizadas.

- Sí. Ellos bajaron a los andenes y los delegados con un grupo de compañeros nos quedamos arriba, haciendo de colchón entre ellos y la infantería. En un momento la policía empujó a una compañera, un delegado se interpuso y le tiraron con gas picante en la cara. La compañera salió corriendo; desde atrás, un compañero de Metropolitana cazó un matafuegos y roció a la infantería, quedaron todos tosiendo. Hubo una lluvia de piedras, la infantería se tuvo que ir.

- ¿En ese momento ya se estaba negociando en el ministerio de Trabajo?

- No, sólo había una reunión entre la UTA y Metrotel. Cuando vimos que venía la policía, cinco delegados fueron a las otras líneas para comenzar el paro si la policía bajaba. Las líneas pararon antes inclusive de que llegaran los delegados, porque vieron lo que estaba pasando por la televisión y hablamos por teléfono. A su vez, en la calle la gente que vino a apoyar cortó el tránsito. Ahí se abrió la negociación con el Ministerio, por la que fueron reincorporados los despedidos y acordamos que se harían audiencias para discutir los pases al convenio.

- En ese punto están ahora

- Tuvimos reuniones con cinco empresas. En todas les informamos que deben aplicar la ley de insalubridad. Ellos tomaron vista y pidieron contestar en una segunda ronda, que va a empezar este miércoles.

- ¿Por qué el cuerpo de delegados respalda a los tercerizados?

- Porque es nuestra política. Hace tiempo que decidimos pelear contra la precarización y por la reducción de la jornada para todos los trabajadores, inclusive planteamos la reducción de la jornada a 6 horas a nivel nacional. El año pasado, en medio de nuestro conflicto salarial, hubo otro que no salió en ningún lado porque se resolvió sin medidas de fuerza. Una empresa tercerizada que hacía el mantemiento de trenes se retiró para armar su taller en La Plata y 50 trabajadores quedaron en el aire. A algunos los quería llevar, a otros les proponía indemnizarlos; Metrovías dijo que iba a tomar a algunos. Nosotros nos plantamos y dijimos que no, que se quedaban todos en Metrovías o íbamos a un conflicto. Los tomaron: los compañeros cobraron doble indemnización y entraron a Metrovías con la misma antigüedad que tenían. Nuestra política es esa, que se aplique a todos el convenio Metrovías-UTA. El día que alguna empresa se quiera retirar le exigiremos a Metrovías que se haga cargo de los trabajadores.

- ¿Cómo se organizaron los tercerizados?

- Ya habíamos intentado, hace cuatro años, organizar a Taym, pero en ese momento no nos dio el cuero y a ellos tampoco. Después de nuestro conflicto por las seis horas, cuando empezamos a ver si ahora sí podíamos, ellos se organizaron muy rápidamente. A la primer reunión vinieron 15 compañeros que ya tenían gente organizada. La empresa intentó romperlo. En diciembre pasado -nosotros estábamos en medio del conflicto salarial- Metrovías intentó trasladar a cinco de Taym, que eran los que más se movían, y echó a otros tres. Tomamos la estación donde Taym tenía su base, vinieron los medios, se armó un buen cachengue, le dijimos al ministerio que si no los reincorporaban íbamos a seguir. Los reincorporaron y un mes después de que terminó nuestro conflicto, en abril, convencionaron a Taym.

- ¿Qué hicieron para que, en Metrovías, el apoyo a los tercerizados no se limitara a los militantes?

- Fue toda una discusión. Con Taym, los compañeros decían "ellos no tienen nada que ver con nosotros, no están en la misma empresa". Ahí fue definitoria la actitud que ellos tuvieron hacia nosotros. Cuando hacíamos paro, ellos terminaban el trabajo de limpieza y venían a las cabeceras a apoyarnos. Se ocupaban de hablar con la gente, hacían la contención para que el público no se nos viniera encima. Esto fue visto por nuestros compañeros, que tuvieron la actitud de corresponderles cuando fue necesario.

- Bueno, no debe haber sido todo tan fácil.

- No, claro, Por ejemplo con Metropolitana: ellos eran los tipos que nos arrancaban los carteles o volanteaban en contra nuestro cuando hacíamos paro, porque la empresa los ponía a hacer eso. Cuando tuvieron el primer conflicto porque les habían despedido a 50 personas, los compañeros nuestros decían "yo por todos los demás salto, pero a estos los paso por encima". Y tuvieron que bancársela solos. Inclusive nuestra intervención como delegados fue muy indirecta porque los compañeros nos exigían que fuera así. Había una relación arisca. Pero después ellos se bancaron su conflicto y fueron cambiando las cosas, cuando nosotros empezamos a reclamar el 82 por ciento móvil ellos tomaron el tema y ahora estamos haciendo la campaña juntos. El día de la movilización por el 82 por ciento estos compañeros vinieron en una gran cantidad, organizados, con banderas y pecheras propias. Y tuvieron una actitud muy loable, porque como son la tercerizada más numerosa, la empresa les propuso darles a ellos las 6 horas con la condición de que no se solidarizaran con las demás, y ellos dijeron que no, que si querían les dieran las seis horas pero que iban a apoyarlos. Nosotros nos encargamos de que todos supieran de esa actitud para mostrar el cambio que habían tenido estos compañeros desde el año pasado. Bueno, tiene que ver con lo que uno consigue, con lo que consiguieron los de Taym y también con lo que hizo la empresa, que pagó aquellos gestos de colaboración de rompernos los carteles con 50 despidos. Ellos lo vieron e hicieron una evolución rápida.

- ¿Qué pasa en los paros con los pasajeros?

- Es un problema. Nosotros ya desde hace dos años dejamos los paros sorpresivos. En algún momento lo usábamos, era una herramienta poderosa, cuando todavía no teníamos una organización que pudiera responder a la violencia con la que actuaba la empresa. Eran paros en respuesta a situaciones en las que claramente se veía que éramos víctimas. Después que conseguimos la reducción a 6 horas y empezamos con los reclamos salariales ya nos planteamos medidas programadas, siempre y cuando podamos. Hay situaciones en que no se puede: si a un compañero de Metropolitana lo atropella un tren porque lo mandaron a hacer una tarea que no corresponde, y estuvo dos horas tirado en las vías, y la ART no se hace cargo porque dice que estaba haciendo una tarea ajena a la suya, bueno, no hay margen para una medida programada, o parás o no parás. Si los de una tercerizada se tiran a las vías porque no tienen el poder de fuego de nosotros y los cagan a palos, no podés llamar a un paro al día siguiente. Nosotros tratamos de explicarle estas cosas al usuario. Mi impresión es que el paro de la semana pasada no fue repudiado por la gente, y eso que la policía se encargó de hacer un escándalo porque cortó la avenida Rivadavia desde el Congreso a Miserere. Pero el que vió la represión creo que no repudió el paro. Hay una reacción inmediata y otra a posteriori, nosotros tratamos de que incluso la inmediata sea favorable, no siempre lo conseguimos, pero tenemos una actitud de dialogar con los usuarios. Inclusive desde el gobierno hubo una postura expectante. Algún ministro salió a hablar, en off, para decir que el paro era el cierre de campaña electoral de la izquierda. Bueno, nosotros nos corrimos de esa polémica. Todo lo que dijimos es que seguramente el ministro estaba mal informado. Porque acá, en el subte, algunos votaron al gobierno, otros a Macri, otros a Carrió y otros a la izquierda. Esto no es una isla dentro del país, acá hay de todo. Pero el conflicto fue masivo y estaban todos los trabajadores. Esta tercerización que tenemos acá es la misma que existe en miles de empresas. El gobierno, que habla del cambio de la política con respecto a la década del ’90, ¿qué puede decir de esto, si se trata de los resabios de la década menemista? Viene desde esa época y ellos no han hecho nada para modificarlo.

Puja redistributiva

El Conicet se moviliza contra la precarización de los jóvenes científicos

[26/11/2009 - ACTA] Por Carlos Saglul. Los trabajadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET-CTA) llevan adelante un paro y movilización. Manolo Sueiro, referente de la Asociación de Trabajadores del Estado en el organismo científico, explicó a ACTA las reivindicaciones del sector y la visión de los trabajadores sobre las políticas del organismo.

¿Cuales son las demandas?

En el año 2008 la Paritaria se suspendió sin razones conocidas. Estamos planteando que se reabra dejando en claro que en esa instancia no sólo se discuten incrementos salariales. Pretendemos un nuevo régimen laboral para los becarios que ya son alrededor de siete mil. Que se extienda al 85 por ciento móvil de jubilación a todo el personal del Conicet. Ahora solo se benefician con ese régimen los científicos. Nosotros consideramos que se trata de una discriminación grave ya que todos somos parte del desarrollo de este organismo y merecemos los mismos derechos.

Ustedes hablaban en la convocatoria de condiciones de trabajo adecuadas.

Hace dos años la explosión de Rio Cuarto con la muerte de cuatro compañeros en un laboratorio encendió la alarma. Lamentablemente no han mejorada las condiciones de seguridad y eso nos preocupa. Queremos ponerlo sobre la mesa. Estamos hablando de la vida de los investigadores, de todos los trabajadores.

En los últimos años el organismos ha tenido un crecimiento apreciable.

Se paso de 7.200 compañeros en el 2003 a 16 mil. Esto es otro elemento que hace necesario discutir el régimen laboral. Exigimos además que haya democracia en todas las instancias de evaluación y gestión del organismo.

El Estado y los sectores científicos técnico han estado al servicio de un modelo subordinado a los grupos económicos más concentrados. ¿Hay espacio para discutir el redireccionamiento del conocimiento científico desde los trabajadores?

Hay gran cantidad de científicos e investigadores empeñados en revertir la lógica neoliberal y que luchan contra las carencias de infraestructura, condiciones de trabajo, en el sistema de evaluación y asignación presupuestaria. No obstante, se mantiene una vieja estructura verticalista que traba cualquier intento de los trabajadores de colaborar en el redireccionamiento de las políticas científicas con la intención de aportar a la solución de los problemas más urgentes del país como la pobreza y el hambre y apostar a un modelo de desarrollo independiente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Multitudinario encuentro de la Constituyente Social.

El Segundo Encuentro Nacional hacia una Constituyente Social celebrado en Neuquén reunió a más de 4 mil militantes provenientes de todo el país, quienes debatieron los ejes de un nuevo modelo de país y de sociedad. El final fue a toda orquesta con el estadio Ruca Che colmado por seis mil personas que no dejaron de demandar que “queremos un movimiento para la liberación”. Como dijera don Atahualpa Yupanqui: “La flecha vuela en el aire para llenarse de sol”.

El domingo, pasado al mediodía, finalizó el Encuentro Nacional de Pensamiento y Acción para la Unidad Popular. “Nosotros tenemos que dar un combate contra nosotros mismos en cuanto a las verdades absolutas, para construir las verdades colectivas. Porque eso es poder construir unidad”, decía Julio Fuentes, al final de la lectura de las cuatro comisiones que debatieron estos tres días en Neuquén.

Antes habían pasado los pueblos originarios y las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y los coordinadores de las comisiones que fueron los responsables de presentar ante el repleto estadio Ruca Che durante casi una hora y media, el programa para el próximo año. Fuentes había dicho que “estamos siendo convocados a esforzarnos. Porque el objetivo que nos estamos autoimponiendo requiere de esfuerzo. Hay que contagiar a miles y a millones”.

El Ruca Che ha sido por años un símbolo del poder del sobichismo en la provincia del Neuquén. Esta vez, y como corolario de un encuentro en el que las organizaciones sociales, culturales, sindicales, políticas (había 21 partidos políticos presentes), religiosas, comunicacionales y de pueblos originarios, debatieron, construyeron y se comprometieron a abrir el camino y a construir una alternativa de poder que sea gobierno en la Argentina.

Víctor De Gennaro junto a Eduardo Balán fueron los responsables de presentar a todos y cada uno de los coordinadores. No faltaron los homenajes a Leopoldo González, Eduardo Fernández Novoa y Roberto Mandri, el abrazo fraterno a Pablo Micheli y el reclamo de justicia para Carlos Fuentealba, asesinado por la policía el 4 de abril de 2007. Su compañera, Sandra Rodríguez, fue de las primeras en tomar la palabra y decir que “los trabajadores nos organizamos día a día. Por eso saludo abiertamente a la Constituyente Social. Queremos construir en la calle, en estos espacios, la lucha contra la impunidad de ayer y hoy”.

Del techo alto, colgaban banderas del UNE de La Colorada, Aluminé, Mariano Moreno, Zapala, Ramón Castro, Covinco, alrededor, sobre las gradas, banderas provinciales de las organizaciones, sobre colores, El Hambre es un Crimen, ocupando un lugar central. Las bandejas superiores ofrecían un cuadro de chalecos, gorras y remeras rojas que decían UNE en letras de color blanco. No faltaban los bombos, los cantos de la juventud a los que De Gennaro arengaba diciendo que “tenemos un compromiso de vida, que son nuestros pibes y nuestros viejos. Esto es imparable” anunciaba, eufórico, “lo sentí anoche cuando veíamos a los pibes mapuches, lo vi en millones que caminan, en la Juventud de la CTA, aparecieron los chicos del 2001″, gritó, y los bombos, empuñados por muchos de esos pibes, sonaron y retumbaron en el Ruca Che.

Mariano Mansilla, secretario de Gobierno de la ciudad de Neuquén, habló del orgullo que sentían como neuquinos de recibir a cerca de 4 mil personas en toda la provincia, y llamó a militar y construir, “hay que ser delegados de la cuadra para poder gobernar una provincia”. Sobre el Ruca Che, y la importancia simbólica y política de llenarlo este domingo, fue contundente: “Se ha llenado de hombres y mujeres libres que quieren transformar esto”.

Eduardo Balán, antes de presentar la primera comisión dijo que estábamos “viviendo una expresión de lucidez del pueblo argentino hacia una Constituyente Social”. De Gennaro, por su parte, animaba desde el escenario, anunciando que “la victoria es nuestra”.

A esa altura estaban sobre el escenario junto a De Gennaro, Balán y Fuentes integrantes de la coordinación nacional de la Constituyente Social y miembros de la Mesa Nacional de la CTA como Pedro Wasiejko, Adolfo Aguirre, Víctor Mendibil, José Rigane, Daniel Jorajuría, Juan Carlos Giuliani, Lidia Mesa, Ricardo Peidro, Alejandra Angriman, Claudio Lozano, Silvia León, Héctor Carrica, Horacio Fernández, Juan González, Elsa Picado, Élido Veschi; Hugo Godoy, Fabio Basteiro, Jorge Portel, Alejandro Garzón, José Pérez, Hugo Leglise, Élida Juárez, Fernando Acosta, Vuenaventura David, Francisco Romero, Juan Pasamán, entre otros.

También participaron del evento dirigentes de la Confederación Mapuche; el ex embajador argentino en el Vaticano, Carlos Custer; el coordinador nacional del Movimiento Territorial Liberación (MTL-CTA), Carlos Chile; el presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), Jorge Yabkowski; el secretario genearl de la CTA Rosario, Jorge Acedo; el secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM Villa Constitución-CTA), Juan Actis; el secretario adjunto de la CTA Tucumán, Salvador Agaliano; el secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN-CTA),Marcelo Guagliardo; el dirigente de los estatales y la CTA de Chilecito, La Rioja, Normando Ocampo; el secretario de Organización de la CTA Córdoba y secretario general del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA), Guido Dreizik; la secretaria general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) de Mendoza, Raquel Blas; el secretario general del Centro de Profesionales de Empresas de Telecomunicaciones (CePETel-CTA), José Zaz; Mario Barrios secretario general del ANTA; los dirigentes de ATE Capital Rodolfo Arrechea, “Nono” Frondizi y Mariano Sánchez Toranzo; los diputados nacionales electos Graciela Iturraspe, Jorge Cardelli y Liliana Parada, en tanto que el sábado, en la ronda de debates, lo hizo el secretario general de la CTA de Río Negro Luis Giannini.

Una construcción colectiva

Carlos Chile, “Cachorro” Godoy, Jorge Muñoz y Leonor Cruz fueron los responsables de comenzar la lectura de las conclusiones de las distintas comisiones: “Se suponía que este temario no se podía discutir entre cuatro mil compañeros”, señalaron. A las conclusiones sobre la Construcción de Asambleas Distritales y la Asamblea Nacional las debatieron mil ochenta compañeros en las carpas de Butaco. El sentido de las Asambleas será el de “potenciar la construcción de la unidad popular en espacios de pluriculturalidad”, a través de una “nueva institucionalidad participativa no delegativa” y que sean “espacios contenedores de todo tipo de otras asambleas que incluyan las luchas populares”.

La construcción de Casas nacionales de la Constituyente en todo el país y las reuniones de Coordinación Nacional como espacios aptos de valoración para la toma de decisiones organizativas fue otro de los puntos puestos de relieve.

Sobre el eje de Campañas Públicas (Distribución, Soberanía, Democracia e Integración), Alejandra Angriman, Ricardo Peidro y Hugo Blasco fueron los que presentaron las conclusiones en las que trabajaron más de 750 compañeros en 6 comisiones, que se empeñaron en “potenciar la participación, valorar la pluralidad de voces”. Acabar con el hambre, por un Bicentenario sin Hambre, la salud como derecho, un nuevo modelo productivo que contemple la producción de los bienes comunes, la trata y tráfico de personas, la inclusión de comunidades latinoamericanas, serán algunos de los temas a trabajar en este camino de dar visibilidad a través de programas de radio y televisión, publicaciones, murales callejeros, encuestas con vecinos y vecinas para concientizar, sumar y militar esta Constituyente Social, fueron algunas de las propuestas.

Guido Dreizik y Graciela Iturraspe presentaron la Estrategia Institucional, con 800 participantes, “cómo crear instituciones nuevas”, trabajar en una experiencia política integral que nos “contenga y potencie”, lo institucional tomado como particularidad en cada uno de los territorios, “tenemos que asumir la democratización. Estamos gestando algo nuevo. La democracia está en relación con la participación y el protagonismo”. Las palabras plurinacionalidad, pluriculturalidad, fueron repetidas incesantemente en esta y en todas las comisiones. Libertad y democracia sindical, construcción política y “asumir la coordinación de los movimientos y partidos”, fueron algunas de las acciones que se presentaron.

Pensamiento Emancipatorio y Proyecto Constituyente fue presentada por Juan González, Juan Carlos Giuliani, Horacio Fernández y Jorge Cardelli: “Estamos ante una oportunidad histórica” afirmaron. “Estamos construyendo una estrategia integral de poder porque queremos que el pueblo gobierne en la Argentina”. “La nueva Ley de Medios es un triunfo de los trabajadores y del pueblo, y vamos a utilizarla para difundir los contenidos de la Constituyente Social”, arengó Giuliani. Formación, nuevos paradigmas sobre el hombre y el mundo, sujetos y subjetividades, perspectiva de genero, conocimiento sobre nuevas formas de participación, fueron herramientas que se mencionaron. Para cerrar, llamaron a que “convirtamos nuestro sueño en la pesadilla de los que mandan”.

La presencia latinoamericana, encarnada a través de Teresa Morales de Bolivia y Ana Larrea, de Ecuador, generó aplausos y emoción en el Estadio de Ruca Che. “En cada país, desde cada rincón del mundo, vamos construyendo la unidad latinoamericana”, coincidieron en destacar. Entre las conclusiones, De Gennaro se “colaba” y arengaba a asumir entre todos “una forma de construcción distinta. No se construye consenso de arriba para abajo, la única manera que se construye consenso es siendo millones a lo largo y ancho del territorio”. Las Madres de Plaza de Mayo, a través de Elias Espen, llamaron a “tener cada vez más confianza en la Constituyente. Está en manos de todos ustedes poder cambiar”, dijo. A su turno, los representantes de los pueblos originarios, de la Comunidad Mapuche, dijeron que “ojalá que este encuentro sea para bien”, y desearon a todos, buen camino y “buen viaje”.

Al final, pibes y pibas, bailaban y cantaban hip hop sobre el escenario. Los compañeros y las compañeras emprendían de a poco el camino de regreso a sus casas. Los nuevos compromisos y los nuevos desafíos seguían asumidos en el camino de construcción de una Constituyente Social en la Argentina.

Los trabajadores, tras otras formas de representación

Por: Horacio Meguira - Director Jurídico de la CTA

Libertad y Democracia Sindical

(FeTERA SEMANAL N° 533 17.11.09). "El conflicto de "Subterráneos", no es más que la expresión de la voluntad de los trabajadores de esa empresa para la construcción de sus propias formas organizativas, con autonomía e independencia. Es importante advertir que es sólo uno de los tantos colectivos emergentes que cuestionan la representación sindical "tradicional".


El fallo "ATE", de la Corte Suprema de Justicia en -donde se cuestiona severamente las carencias de la libertad sindical de la ley argentina- ha venido en su auxilio.

No olvidemos que gran parte de los trabajadores jóvenes se han incorporado al mercado de trabajo con posterioridad a la insurrección popular del 2001. Su referencia ya no es la estructura tradicional que fue hegemónica hasta los años 70.

La decadencia del sistema de representación refleja escasísima presencia de delegados de personal y comisiones internas en el ámbito privado. En promedio, en más del 85% de las empresas y establecimientos de nuestro país, no existe este tipo de representación. Esta orfandad organizativa se va supliendo, paulatinamente, con más organización plural y participativa desde los mismos trabajadores. Día a día, emergen nuevos sindicatos fuera de las estructuras preexistentes: mineros de San Juan, tareferos de la yerba en Misiones, petroleros en la Patagonia, repositores de supermercados, mensajeros, motosierristas, etc.

Las nuevas formas de producción no tuvieron su correspondencia en el modelo sindical, miles de trabajadores quedan fuera de la sindicalización "legal". Algunos empleadores que advierten estas construcciones de efectivo contrapoder en los lugares de trabajo, intentan impedirlo con despidos, persecuciones y criminalización.

En el aquí ahora, la garantía que preserva el sistema de representación es la alianza política entre el Gobierno de los Kirchner, las "cúpulas" de la CGT (Hugo Moyano) y los grupos concentrados, que impiden cualquier modificación que altere el poder sobre las estructuras (obras sociales, ART, el negocio de la basura...).

El Ministro de Trabajo es el que debe custodiar el "modelo", porque tiene intereses creados y es parte de esa "estructura de gobernabilidad". Sin embargo, la negación no impedirá que, como en tantas otras oportunidades, el caudal organizativo se exprese con una legitimidad que el sistema ya no confiere, los trabajadores buscan permanentemente nuevas formas adecuadas a su necesidad y a su protagonismo, la historia así lo demuestra.

Taller de Estudios Laborales

El Conflicto del Subte: ¿Quiénes son los responsables?

Violación al Convenio 87 de la OIT

(FeTERA SEMANAL N° 533 17.11.09). "El art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional establece claramente el derecho de formar sindicatos sin autorización previa, con el solo requisito de su inscripción en un registro especial. El Ministerio de Trabajo viola abiertamente la norma constitucional convirtiendo al trámite de inscripción en un mecanismo selectivo por el cual se otorga la inscripción solamente a aquellos que son del agrado político del poder, atropellando los derechos a la libertad y autonomía sindical de los trabajadores, en este caso del subte."

Declaración del TEL

El Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, acusa a los trabajadores del subte de realizar un paro de actividades perjudicando innecesariamente a los usuarios a pesar de que él los había recibido y solicitado “un poco de paciencia”, argumentando que el motivo de su demora radicaba en “la dificultad para resolver” el pedido de inscripción.

Ahora el Ministerio ha dictado la resolución 1024/09 declarando al transporte subterráneo como servicio esencial y encargando indebidamente a la empresa que fije un mecanismo de aseguramiento de servicios mínimos. Esta declaración es totalmente ilegal y en la práctica significa una virtual derogación del derecho de huelga.

No dice el Ministro que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSP) se constituyó por libre decisión de los trabajadores del subte hace más de un año atrás; que el 5 de septiembre de 2008 inició el trámite de inscripción ante la autoridad administrativa; y que el 3 de noviembre de 2008 la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales emitió dictamen favorable a su inscripción por haberse cumplido en debida forma con todos los pasos y requisitos legales.

Oculta también el ministro que el 28 de noviembre de 2008 (hace ya casi un año) la Secretaria Nacional del Trabajo, Noemí Rial, le elevó el proyecto de resolución de inscripción gremial (fs. 112 del expediente). Que pese a contar con el dictamen técnico legal favorable y con el proyecto de la resolución, no la firmó y retuvo el expediente. Que vencidos todos los plazos legales, en junio de 2009 se presentó un pedido de pronto despacho, y aun así no firmó. Que el 29 de septiembre de 2009 el Juzgado Nacional del Trabajo nº 79 dictó resolución ordenándole que resolviera en el expediente. Que, sin ningún argumento válido, el Ministro apeló esa resolución, estirando innecesariamente la solución del problema. Tampoco dice que el 27 de octubre la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó en todos sus términos la resolución judicial que le ordenaba inscribir al nuevo sindicato del subte.

Si existe dictamen favorable de los propios asesores legales del Ministro; si está el proyecto de resolución de inscripción gremial elevado por la Secretaria de Trabajo, Noemí Rial, desde hace casi un año; si ya se vencieron todos los plazos legales; y se dictaron dos sentencias judiciales ordenando que resuelva; nos preguntamos, ¿por qué, el ministro Tomada no firma la resolución de inscripción gremial del nuevo sindicato del subte y premetro?

El art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional establece claramente el derecho de formar sindicatos sin autorización previa, con el solo requisito de su inscripción en un registro especial. El Ministerio de Trabajo viola abiertamente la norma constitucional convirtiendo al trámite de inscripción en un mecanismo selectivo por el cual se otorga la inscripción solamente a aquellos que son del agrado político del poder, atropellando los derechos a la libertad y autonomía sindical de los trabajadores, en este caso del subte.

Durante el verano de 2009 casi todos los empleados del Metrovías participaron de una consulta, verificada por escribano publico y la prensa, donde se manifestaron por la creación de un nuevo sindicato propio. Más de 1.600 trabajadores del subte ya están afiliados a la nueva organización sindical, aun antes de que ésta cuente con la inscripción gremial, lo que expresa sin lugar a dudas cual es su voluntad.

No se está discutiendo ahora quien tiene la personería gremial, es decir quien tiene la representación única que establece la ley de los empleados del subte. De lo que ahora se trata es que el Ministerio cumpla sin dilaciones injustificables con su función administrativa de registrar a la nueva organización gremial, trámite que según la ley no puede ser condicionado de ninguna forma.

El Ministro de Trabajo viene incumpliendo con sus deberes de funcionario público al negar la inscripción gremial peticionada, vulnerando así el Convenio 87 OIT, pactos internacionales ratificados por nuestro país e integrados en forma directa a nuestro ordenamiento jurídico, la Constitución Nacional, y hasta la ley 23.551 de asociaciones sindicales.

Pero mientras demoraba ilegalmente la firma de la inscripción, no vaciló en homologar un acuerdo espurio entre directivos de la UTA y la empresa Metrovías, para descontar compulsivamente el 1% de los salarios a todos los trabajadores del subte que se desafiliaron masivamente y pasaron al nuevo sindicato, con destino a las finanzas del sindicato que abandonaron y repudian, en una suerte de burla grotesca y provocadora. La empresa Metrovías, que se llena la boca afirmando que son ajenos al conflicto actual, deberá explicar este acuerdo que demuestra que son socios en este nuevo ataque montado contra los trabajadores.

El Ministro de Trabajo Tomada es el responsable directo del conflicto, el principal causante de los serios problemas de transito en la ciudad, el que ha provocado que un simple trámite de inscripción gremial derive en un conflicto de alcances impredecibles, es el responsable de las amenazas y agresiones sufridas por los trabajadores; y de las molestias y perjuicios sufridos por millones de usuarios del subte.

Y finalmente, sumando nuevos desaciertos, como si fuera ajeno a todo lo que está ocurriendo y no el principal responsable, decide fijar un diagrama de servicios mínimos para asegurar, dice, el transporte a los usuarios. Esto constituye una grosera violación de la ley 25.877 aprobada por este mismo gobierno y anunciada como una recuperación de la legalidad por ajustar, correctamente, nuestra legislación a las normas de la OIT en materia de conflictos en servicios esenciales. El servicio de transporte público subterráneo de pasajeros no es un servicio esencial conforme la definición de la OIT y de la misma ley 25.877, y no se puede incluir porque no se ha constituido aun la Comisión de Garantías que es la única que por ley podría ampliar el listado.

Que nadie se deje confundir sobre esto, los trabajadores, que aguardaron durante mas de un año, que cumplieron con todos los pasos legales, que reclamaron por todos los medios a su alcance y agotaron todas las instancias, no tienen la culpa de los problemas derivados de su ejercicio del derecho constitucional de huelga al que se ven impelidos a recurrir para defender sus derechos ante la mala fe e incumplimiento por parte de las autoridades de sus deberes y obligaciones.

Desde el Taller de Estudios Laborales (TEL) nos solidarizamos plenamente con los trabajadores del subte y premetro y reclamamos del Ministerio de Trabajo de la Nación la inmediata inscripción gremial de su organización sindical (la AGTSP); la derogación de la resolución que encuadra ilegalmente al transporte subterráneo de pasajeros como servicio esencial; así como la que homologa una arbitraria “cuota solidaria” que constituye un robo al salario de estos trabajadores.

Que el Ministerio de Trabajo cumpla con la ley y así concluya este conflicto, recuperemos la normalidad del transporte de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires, y se lleve tranquilidad a las familias y a los usuarios, para que dejen de ser rehenes de las especulaciones políticas del gobierno.

Denuncia de trabajadores Kraft "impide ingreso" de empleados a la planta


Por El Argentino 23/11/09

23-11-2009 / Delegados gremiales de la ex Terrabusi afirmaron que la empresa alimenticia "impidió el ingreso" de los ocho obreros despedidos que debían entrar hoy a la planta "por orden" del Ministerio de Trabajo. La Comisión Interna expresó que para "justificar su accionar ilegal", la compañía "se basa en mentiras".

Reclamo de los trabajadores de Kraft

Delegados gremiales de los trabajadores de Kraft-Foods, la ex Terrabusi, afirmaron que la empresa alimenticia "impidió el ingreso" de los ocho obreros despedidos que debían entrar hoy a la planta "por orden" del Ministerio de Trabajo.

La Comisión Interna expresó que para "justificar su accionar ilegal", la compañía "se basa en una serie de mentiras dichas de forma impune para tratar de confundir a la opinión pública".

Los delegados Javier Hermosilla y Pamela Bulacio recordaron que Kraft-Foods había difundido un "insólito comunicado" en el que anticipó que "no cumpliría con la exhortación hecha por el Ministerio de Trabajo de la Nación para reincorporar a los ocho trabajadores ilegalmente despedidos".

Los representantes gremiales dijeron que la empresa, de capitales estadounidenses, "se comprometió" el "día 25 de septiembre" frente al Ministerio de Trabajo "a no realizar nuevos despidos ni tomar represalias", destacó DyN.

"Tres días después suspendió a 36 trabajadores y hace casi dos semanas despidió a ocho que se encontraban suspendidos. Sobre esto hay actas firmadas que fueron leídas por funcionarios públicos frente a los medios masivos de comunicación", agregaron en el escrito.

Los delegados sostuvieron que los ocho obreros "no fueron parte" de la ocupación de la empresa que otros trabajadores llevaron adelante como rechazo a los despidos decididos "hace más de tres meses".

"No se encontraban dentro de la planta sino afuera de la misma junto a otros 300 trabajadores que se estaban manifestando contra el desalojo violento, producto de lo cual sufrieron una fuerte represión que fue vista por todo el país", comentaron.

Por último, los delegados anunciaron que seguirán movilizándose para lograr la reincorporación de todos los trabajadores despedidos.

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